Esta semana visitamos la iglesia de Oxford, Alabama, para acompañar el cierre de la Escuela Bíblica de Vacaciones (VBS), y el Señor nos regaló un momento que quedará grabado en la memoria de toda la congregación.

Durante la última noche, dos jóvenes dieron un paso de fe que conmovió a todos los presentes: decidieron levantar la mano y entregar su corazón a Jesús.

«Hay gozo en la presencia de los ángeles de Dios por un solo pecador que se arrepiente.»
— Lucas 15:10
Esa decisión no se quedó en una promesa: se selló en las aguas bautismales. Dos almas, dos historias, una misma entrega.


Dios bendiga a todo el equipo de trabajo que hizo posible esta semana: cada maestro, cada voluntario, cada oración. Su entrega es semilla que ya está dando fruto para el Reino.