La Iglesia Hispana de Waynesboro vivió una noche de comunión y música durante su más reciente vigilia, un tiempo dedicado a buscar la presencia de Dios a través de la alabanza. En esta ocasión, la congregación contó con la participación especial de la Marimba Sion de Laurel, cuyo ministerio musical llenó el templo de gozo y adoración.
Con todos sus instrumentos, los jóvenes músicos guiaron a la congregación en cánticos de alabanza, recordando que la música es una poderosa herramienta para acercar los corazones a Dios. Este tipo de encuentros fortalecen los lazos entre las iglesias hermanas de la conferencia y renuevan el compromiso de servir al Señor con los talentos que Él nos ha dado.

«Cantad a Jehová cántico nuevo; Cantad a Jehová, toda la tierra. Cantad a Jehová, bendecid su nombre; Anunciad de día en día su salvación.»
— Salmos 96:1-2 (RVR1960)
Bendito sea Dios por levantar ministerios como el de la Marimba Sion de Laurel, que con su talento continúan sirviendo y bendiciendo a las congregaciones hispanas de la conferencia. Que este tipo de encuentros sigan multiplicándose para la gloria de Su nombre.
